Para algunos arabistas, la Alhambra es el libro de poemas más bello del mundo.
Cuando una persona entra en la Alhambra, se sumerge en un gran manuscrito.
Lo que hace especial a este monumento, es la poesía mural. Un género único en el arte islámico del que fueron autores los primeros ministros; políticos y poetas al servicio del sultán que utilizaron la poesía como una eficaz herramienta de propaganda política a través de lo que en la corte se llamaba “la oficina de redacción”.
